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Se van las LEBACs, ¿se acaba el problema?



La inflación se produce por un desbalance entre la demanda y la oferta de pesos. Si la demanda se mantiene igual y sube la oferta de pesos (la famosa “maquinita”) el valor de los pesos tiende a caer, y por eso todos los precios que se expresan en términos de pesos subirán.


Durante el período de Sturzenegger al frente del BCRA el stock de lebacs creció mucho, llegando a ser de 1,2 billones de pesos (ARS 1.200.000.000.000, billones “de los nuestros”). Con una tasa en torno al 30 / 40% anual, y dado que la base monetaria era similar al Stock de Lebacs, el Banco Central tenía que expandir la cantidad de dinero en un 30 / 40% anual para pagar sólo los intereses de las letras. Metiéndole mucha presión a los precios al alza.


Desatada la corrida, y habiendo ido al FMI, una de las reformas solicitadas fue eliminar el Stock de Lebacs: un pasivo remunerado del Banco Central que contribuía a la expansión de pesos en la economía. El BCRA bajo la administración Caputo puso manos a la obra y empezó el desarme del Stock de Lebacs, y si bien falta mucho trabajo por hacer no hay que descuidar el proceso de desarme de las mismas.


Preocupa el crecimiento del Stock de Leliqs (Letras de Liquidez, las cuales sólo pueden ser compradas por bancos y sirven para constituir encajes en el Banco Central… una suerte de encajes remunerados, cosa muy común durante los años 80).


Al 18 de septiembre de 2018, el stock de Leliq se ubicó en 263 mil millones de pesos. Suma nada despreciable si se tiene en cuenta que devengan una tasa de 60% anual.

El Banco Central deberá reducir el nivel de sus pasivos remunerados si quiere eliminar las fuentes de creación de pesos por fuera de un sano señoreaje por aumento en la demanda de dinero.


Al día 18 de septiembre, el stock de Lebacs (572 mil millones de pesos) multiplicado por la tasa de la última licitación (45%) mas el stock de Leliqs (263 mil millones de pesos) multiplicado por la tasa de referencia (60%) arroja una cantidad de pesos a emitir no mucho menor a la que generaban el stock de Lebacs antes del desarme multiplicado por una tasa de 40% (pre crisis… que fue en parte lo que hizo que la crisis estalle).


De esta encerrona no se saldrá manejando creativamente los pasivos del Banco Central, sino que deberá haber una recomposición patrimonial del mismo. Objetivo que sólo puede darse si se pone en caja la situación fiscal del país.