Buscar

Adiós a las LEBACs



La lebacmanía que inició con el gobierno de Cambiemos está llegando a su fin. ¡Enhorabuena! Porque un mercado de capitales sano no debe tener semejante porción de los activos financieros concentrados en un plazo de inversión tan corto, donde encima la rentabilidad viene dada por la descomposición patrimonial del Banco Central de la República Argentina (que se resuelve con inflación).


Una correcta asignación de activos financieros debería tener varias cuestiones presentes: una de ellas, y muy importante, es cuándo vamos a necesitar utilizar los fondos.

De acuerdo a este plazo que definimos, podemos asignar la plata que no usaremos por un tiempo largo a instrumentos que rindan mejor en el largo plazo y la plata que necesitaremos pronto en instrumentos mas liquidos y de corto plazo.


La Lebac es un instrumento de corto plazo que debería servir como una forma de remunerar un excedente transitorio de caja de pocos días. Los fondos que tenían LEBACs en sus patrimonios sirven en momentos de normalidad para que las empresas y personas puedan colocar sus pesos transitoriamente por 10 o 20 días (por ejemplo, desde que se cobra el sueldo hasta que se paga la tarjeta de crédito). Hacerlo por mas tiempo, cuando el mercado funciona bien, simplemente no es negocio y hay que buscar mejores alternativas.


La anormal intervención del Banco Central (por distintas cuestiones que no vienen al caso), sesgó el mercado de capitales hacia la concentración excesiva de valores en colocaciones de LEBACS que pagaban tasas de interés de corto plazo insostenibles.


A los efectos de resolver el problema de la excesiva cantidad de Lebacs, el Banco Central encaró junto al Tesoro nacional una baja en el Stock de Lebacs via distintos tipos de operaciones (subas de encajes, emisión de bonos del tesoro y letras del tesoro principalmente). Al haber menos LEBACS, los inversores que las utilizaban como instrumento para colocar sus fondos deberán buscar otras alternativas. Los fondos de liquidez deberían volver a tener su función original y el grueso de los ahorros de las personas y empresas deberían canalizarse hacia otro tipo de instrumentos de mayor plazo y una variedad de compensaciones (CER, Badlar, dólar, etc).


¿Quiere saber de qué manera colocar sus ahorros ante la nueva configuración que tomará el mercado de capitales? Superávit.